La siesta de los cuatro rumbos



Una tarde fría de enero en Jovel. Parecía que estos perros hubieran acumulado todos los desvelos de Año Nuevo y no hallaron mejor disposición para aliviar el sueño que las cuatro esquinas del universo, como un ritual de reposición, entre la tierra y el cielo.
 Jovel, Chiapas, 2014. Fotografía digital