En el espacio como en el tiempo. Noviembre es un poema [Frag. 1]


Para L.C.




–¿Es genuino proferir este quebranto
o es un plañido ingenuo que debe acallarse?–
Murmuró el espantapájaros,
el hijo tránsfuga,
el vagabundo dorado.
–Cómo no sentir
el desprendimiento
de las hojas
en la carne.

–Cómo no advertir
la parvada de ángeles
posados
en el pentagrama
de los cables.

–El cierzo desbroza el ánimo
con suavidad de respiración.
Soplo mórbido.
Dador,
no obstante.

Así,
el espantapájaros
anhelaba ser el ave.
El hijo
sería inmolado
mas lograría fugarse.
El vagabundo no conseguiría enunciar su fábula
pero se volvería radiante.
Un destello,
entonces.
Plenitud de vislumbrar
los intersticios concomitantes:
Esa luz
que atraviesa
la fisura
de todas las cosas.


[...]