Innómine

Hay una puerta que se abre donde habita la luz, donde habita el silencio y donde vive la innominación de las formas... Sólo a veces puede ser comprobable, como un destello, durante un instante.

Estos elementos confluyen y pueden ser aprehensibles, generando una nueva disposición del pensamiento. Entonces la significación ordinaria se suspende.

No es necesario renunciar al mundo ni buscar otras dimensiones; sólo basta con transformar el pensamiento.

No es necesario consumir una sustancia o aprender un discurso de conocimiento, sólo basta con transformar el pensamiento.